
Al norte de la República Dominicana se encuentra la península de Samaná y Las Terrenas. Ayer, pequeño pueblo de pescadores inaccesible, sin agua ni electricidad, Las Terrenas es hoy en día una ciudad de más de 15 000 habitantes, de los cuales 5000 son residentes extranjeros y entre los cuales los franceses constituyen la más grande comunidad.
En 5 años, Las Terrenas conoció un desarrollo sin precedentes en todos los sectores. Lejos del concepto de los resorts “all inclusive”, Las Terrenas tiene más bien una vocación residencial en lo que ya se hace llamar “el futuro St Tropez” de la República Dominicana. Es en este sentido que el Presidente Leonel declaró que pensaba hacer de la península de Samaná el pequeño Monte-Carlo del Caribe.




En efecto, todo va en este sentido con el nuevo aeropuerto internacional El Catey que está a 40 minutos de Las Terrenas, la autopista que une la capital en 2 horas, el majestuoso golf de Las Terrenas que está en fase de realización y un ambicioso proyecto de marina que se perfila al horizonte.
Otras señales significativas, Las Terrenas es el destino favorito de las grandes familias dominicanas de la capital que nunca dejan pasar una ocasión para visitar el pueblo, para encontrarse entre principales actores económicos y sociales del país. Las Terrenas ofrece una multitud de atractivos tanto por su ambiente privilegiado bordado con playas todas más bellas unas que las otras, como por su autenticidad y la amabilidad de sus habitantes.

Todo está reunido aquí para permitir a los residentes y a los turistas transeúntes encontrar armonía, bienestar y diversidad. Las perspectivas de desarrollo atraen más y más inversores, en el sector inmobiliario por supuesto, pero también en otros sectores de servicios.



